Mostrando entradas con la etiqueta escribir. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta escribir. Mostrar todas las entradas

19 de diciembre de 2009

Letra a letra

,
Las letras hablan. No es sólo lo que dicen, cómo lo dicen, sino también su tamaño, su inclinación, su legibilidad (en mi caso, nula); aunque todo esto, el encanto de los manuscritos, por así decirlo, se pierde en cuanto hay un teclado de por medio.

Fue hace varios años, leyendo una novela policíaca, cuando descubrí la existencia de una ciencia (si se puede llamar así, ya que es bastante inexacta) que me llamó tremendamente la atención: la grafología. Parte de la base de que tu forma de escribir viene determinada por tu personalidad; por lo tanto, la grafología es capaz de identificar el carácter a través de un análisis de la firma de una persona. Curioso, aunque del todo inexacto, como ya he dicho, ¿no?

Pues bien, qué mejor manera de comprobar si funciona que...haciendo la prueba. Un par de búsquedas en el todopoderoso Google y...



Resultado (mío, personal e intrasferible):

La ubicación en el papel indica que se manifiesta como una persona centrada y reservada.Según el tamaño de la firma tiende a la introversión.
El predominio de formas curvas, revela gustos estéticos, amabilidad y buenos modos.El ángulo muy ascendente indica una gran autoexigencia y búsqueda de perfección.La velocidad media señala una persona medida y justa en su accionar.
Según la presión de la escritura, posee un temperamento práctico y activo.
La rúbrica revela una personalidad que busca seguridad para alcanzar sus metas, reforzando sus ideas antes de emprender una acción.Al tener solo algunas letras legibles, indica que toma ciertas reservas antes de conceder su confianza a los demás.
La utilización de las mayúsculas en la firma permite deducir que tiene una autovaloración real, y una autoestima equilibrada.El predominio del nombre, demuestra un 'Yo' íntimo muy fuerte, y una gran autoaceptación.

Vale, admitámoslo...ha acertado bastante, creo yo. Ahora llega el momento en que os invito a hacerlo a vosotros (cuesta aproximadamente 30 segundos) y a que comentéis qué os parece, si se acerca o no se acerca a vuestra propia descripción, o si todo esto os parece una tontería como otra cualquiera.

Si lo habéis hecho y queréis algo más:

22 de mayo de 2009

"Quiero ser escritor"

,
Bueno, pues ya estamos aquí de nuevo, dispuestas a seguir con el ritmo normal del blog (y de la vida en general...por fin podremos ver la luz del sol) después del "parón".
Siguiendo con el tema de la escritura, el otro día leí un artículo, cómo no, de Paulo Coelho al respecto que me llamó la atención (leo más autores, pero se ve que éste me da más que hablar, aunque a Lorena le pese).

"Cuando tenía quince años, le dije a mi madre:
-He descubierto mi vocación: quiero ser escritor.
-Hijo mío -respondió ella, con aire triste -tu padre es ingeniero. Es un hombre lógico, razonable, con una visión precisa del mundo. ¿Tú sabes lo que es ser un escritor?
-Alguien que escribe libros.
-Tu tío Haroldo, que es médico, también escribe libros, y ya publicó algunos. Sigue la facultad de ingeniería y tendrás tiempo para escribir en tus momentos libres.
-No, mamá. Yo quiero ser solamente escritor. No un ingeniero que escribe libros.
-¿Pero tú ya has conocido a algún escritor? ¿Alguna vez viste a algún escritor?
-Nunca. Sólo en fotografías.
-Entonces, ¿cómo quieres ser escritor sin saber bien lo que es eso?

Para poder responder a mi madre resolví hacer una pesquisa. Y he aquí lo que descubrí sobre lo que era ser un escritor en el inicio de la década de los sesenta:

a) Un escritor siempre usa gafas, y no se peina bien. Pasa la mitad de su tiempo enojado con todo, y la otra mitad deprimido. Vive en bares, discutiendo con otros escritores, también con gafas y despeinados. Habla de forma difícil de entender. Tiene siempre ideas fantásticas sobre su próxima novela y detesta la que acabó de publicar.

b) Un escritor tiene el deber y la obligación de jamás ser comprendido por su generación -o nunca llegará a ser considerado un genio, pues está convencido de que nació en una época en la que la mediocridad impera-. Un escritor siempre hace varias revisiones y cambios en cada frase que escribe. El vocabulario de un hombre común y corriente está compuesto por 3.000 palabras; un verdadero escritor jamás las utiliza, ya que existen otras 189.000 en el diccionario, y él no es un hombre común y corriente.

c) Solamente otros escritores comprenden lo que un escritor quiere decir. Aún así, él detesta secretamente a los otros escritores, ya que se están disputando las mismas plazas que la historia de la literatura brinda a lo largo de los siglos. Entonces, el escritor y sus pares disputan el trofeo del libro más complicado: será considerado el mejor al que consiga ser más difícil.

d) Un escritor entiende de temas cuyos nombres asustan: semiótica, epistemología, neoconcretismo (*). Cuando desea impresionar a alguien dice cosas como "Einstein es burro" o "Tolstoi es un payaso de la burguesía".Todos se escandalizan, pero comienzan a repetir a los otros que la teoría de la relatividad es errónea y que Tolstoi defendía a los aristócratas rusos.


e) Un escritor, para seducir a una mujer, dice: "Soy escritor", y escribe un poema en una servilleta: funciona siempre.

f) A causa de su vasta cultura, un escritor siempre consigue empleo como crítico literario. Es en este momento cuando él muestra su generosidad, escribiendo sobre los libros de sus amigos. La mitad de la crítica está compuesta por citas de autores extranjeros; la otra mitad son análisis de frases, siempre empleando términos como "el corte epistemológico" o "la visión integrada en un eje correspondiente". Quien lee la crítica comenta: "¡Qué persona tan culta!". Y no compra el libro, porque no sabrá cómo continuar la lectura cuando aparezca el corte epistemológico.

g) Un escritor, cuando es convidado a comentar lo que está leyendo en aquel momento, siempre cita un libro del que nadie oyó hablar.Solo existe un libro que despierta la admiración unánime del escritor y sus pares: "Ulises", de James Joyce. El escritor nunca habla mal de este libro, pero cuando alguien le pregunta de qué trata, nunca consigue explicarlo bien, dejando dudas sobre si realmente lo leyó. Es un absurdo que Ulises jamás sea reeditado, ya que todos los escritores lo citan como obra maestra; tal vez sea la estupidez de los editores, dejando pasar la oportunidad de ganar mucho dinero con un libro que todo el mundo leyó y a todo el mundo gustó.

Provisto de todas estas informaciones, volví a mi madre y le expliqué exactamente lo que era un escritor. Se quedó un poco sorprendida.
-Es más fácil ser ingeniero -dijo. -Además, tú no usas lentes.
Pero yo ya iba despeinado, con mi paquete de Gauloises en el bolsillo, una pieza de teatro debajo del brazo (Límites de la resistencia que, para mi alegría, el crítico Yan Michalski definió como "el espectáculo más loco que jamás vi"), estudiando a Hegel y decidido a leer "Ulises" de cualquier manera."

*Semiótica (o semiología): Estudio de los signos en la vida social.
Epistemología: Doctrina de los fundamentos y métodos del conocimiento científico.
Neoconcretismo: tendencia dentro de la pintura abstracta que surgió después de la II Guerra Mundial a partir del concretismo o arte concreto de los años 30.


Conclusión: Tengo que añadir a mi ya de por sí larga lista de lecturas de este verano a "Ulises".

13 de mayo de 2009

"Escribir es conversar"

,
"Si siempre pudiéramos hablar, tal como queremos...quizás no escribiríamos, es como un sucedáneo en vista de que no encuentras ese interlocutor...pues...te pones a escribir"

¿Quién no desea conversar con su interlocutor ideal? Ese que te escucha atento, que irrumpe tus palabras cuando tropiezan entre ellas, que hace del lenguaje la más cautivadora acción, que hace arte de ese menester cotidiano, aquel que te envicia a base de dialéctica...

¿Quién no desea poner a prueba la relación y el parentesco del alma con la comunicación? ¿Quién no quiere desnudar su mente frente aquella a la que ama, esa otra por la que se muere de ganas de hablar, a la que seduce y corteja, pensando primero en silencio, y luego siendo las dos...una propia?

¿caso no nos morimos de soledad, si nuestra mente no ojea y saluda a las otras?
¿Acaso no nos volvemos locos, si revestimos de hormigón a nuestra alma, y enterramos nuestras ideas y nuestra propia esencia?
¿No tienen todos siempre una palabra en la boca? ¿No se le iluminan los ojos a aquel que ve cierto interés en su oyente? ¿No estoy escribiendo esto yo porque también necesito conversar?

No veis que sino me volveré loca, si dejo que esta mente mía se aisle en el bunker, represión y amargura.

Por eso hijos míos...conversad más y follad menos. (Pregunta 7 de la Encuesta sobre comportamiento afectivo-amoroso de jóvenes varones españoles)

No sé muy bien porque he escrito tanto...
la Verdad es que no tenía nada qué decir.


"ieres un alumno de 2º de Bachillerato, estas son palabras de Carmen Martín Gaíte, obsesionada en la búsqueda de un interlocutor ideal, como ya vimos en el "Hombre de Negro" ( y según parece en muchísimas más de sus obras) del Cuarto de atrás"

.

http://

PD:Falleció en 2000, una lástima no poder conversar ya con ella...hombre bueno tal vez podamos...pero eso ya tendrá otro título "Diálogos del Más allá"
 

Casi18 años (mentales) Copyright © 2011 -- Template created by O Pregador -- Powered by Blogger Templates