No sé muy bien cómo empezar esta entrada, así que remontémonos al principio de los tiempos.
El orden lógico y normal manda que primero descubras que un grupo te gusta al escucharlo, bien en la radio, bien porque te lo recomiende un amigo; y después, cuando te sepas un porcentaje más o menos decente de canciones y puedas autodenominarte fan de dicho grupo, acudas a sus conciertos.
Mi historia va al revés. Por aquella época sonaba en la radio 20 de Abril, así que no me resultaban totalmente desconocidos, pero tampoco me llamaban mucho la atención. Es decir, que aparte del nombre y el estribillo de una canción, nada más sabía (ignorancia musical, pero eso es otra historia, o mejor dicho, otra entrada). Fue entonces cuando, por razones que no vienen al caso, acabé en un concierto que dieron en las fiestas de cierto pueblo. Y no sé qué fue (lo bien que suenan, que se notaba que ellos mismos eran los primeros que se lo estaban pasando en grande, que se lo curraban tanto como si tuvieran miles de personas delante, cuando tenían menos de doscientas, etc) pero me encandilaron... y hasta hoy.
EL CONCIERTO
Así pues, desde aquel veintitantos de agosto, día a partir del cual una de las dudas existenciales de mi hermano es cómo a alguien le pueden gustar las canciones instrumentales, he intentando no faltar ni una sola de las veces que hayan venido, arrastrando a quien sea (he comprobado que mi poder de convicción aumenta con el tiempo :), o...simplemente cada vez soy más y más pesada).
Y el pasado viernes 15 de Octubre no iba a ser una excepción. Aguantamos Melocos, donde una de las acompañantes, más aficionada al dance y al house, casi se echa a llorar cuando empezaron a cantar la famosa Que cuando te vaaayas...; conocimos a El Pescao , que como anda escaso de canciones, repitió un par de canciones...sí, es una forma de que a la segunda vez la gente ya se sepa algo de estribillo...y dijo tres veces, TRES, que ésa canción era la última...vamos, que mal mal no estaba pero con esos detalles consiguió sacarme un poquito de quicio.
Al fin (muy muy al fin)...
Muy buen comienzo, aunque algo inesperado. Sobre el escenario, ocho grandes músicos que continuaron con (que yo recuerde, que seguro que me dejo alguna)
El Marinero Borracho
En estos días inciertos
Gente distinta
El Blues del Pescador
Cuéntame un cuento
Hacha de guerra
Tranquilo majete
República de Sanjes
Retales de una vida
Tú eres el mejor
El emigrante
La senda del tiempo
Fiesta
Skaparate nacional
20 de Abril
Y para finalizar
Mención aparte es el detalle que tuvieron de homenajear a Labordeta, con su Canto a la Libertad
No tuvieron mucho tiempo, y echamos de menos algunas de sus canciones representativas, concretamente Haz Turismo, Qué voy a hacer yo y Lluvia en soledad (y ésta última aún no se la he oído en directo...con lo que a mí me gusta)...pero repetiría sin dudarlo y creo, y espero, que gustó incluso a mis obligadas/chantajeadas acompañantes .
¡Nos vemos en el próximo!
paseando por las calles,
todo tiene igual color...♪








