Sí. Hoy y ahora, es uno de esos momentos. Uno de ésos en los que donde te encuentras es el último sitio en el que querrías estar. Y que tú mismo es la última persona a la que elegirías como acompañante. Y que deseas salir, coger la puerta y huir a donde te lleven tus pasos. Y que llueva, para que la lluvia borre tus huellas para no poder volver, y borre también tus recuerdos...para no saber quién eres.
Pero no lo harás. No lo harás por miedo a no encontrar lo que quiera que buscaras cuando te fuiste. Por miedo a volver con las manos vacías, a añadirle a todo lo demás la conciencia del tiempo perdido, a que te fuiste, volviste y nada cambió, que todo sigue igual...que ésa no es la solución...tampoco.
9 de mayo de 2009
7 de mayo de 2009
Dormir y morir.
Entrada cortesía de
Lorena
,
el día
jueves, mayo 07, 2009
Quiero que duermas y mueras.
Que poco a poco sientas el último placer de la despedida, que tu bostezo sea mi adiós, que cierres los ojos como lo hacen los muertos, que ya no tienen nada más que ver, quiero que te olvides de que vas a despertar, que no haya preocupaciones, que sientas sobre ti la placentera eternidad, que tu alma vuelve más allá, que tus sábanas sean tus alas, que tu pausada respiración sea el coro de ascensión, quiero que no sientas nada, quiero que lo sientas todo, que te olvides de ti mismo y reencuentres a la verdad, dejará de existir el tiempo y nunca nadie sabrá si existió la muerte en el sueño, despertarás desorientado sin saber qué has soñado, te dolerán los ojos al abrirse a la realidad, y sin embargo estarás menos cansado, con más ganas de vivir, y es que cada día nos dejan morir un poco, nos dejan escapar de este mundo hasta que el mundo nos clama... es así que no desesperamos...Qué horrible sería la inmortalidad, qué cruel sería el insomnio...
Pero un día el mundo te dejará partir y serás libre, y esa noche ¿Qué harás?
Que poco a poco sientas el último placer de la despedida, que tu bostezo sea mi adiós, que cierres los ojos como lo hacen los muertos, que ya no tienen nada más que ver, quiero que te olvides de que vas a despertar, que no haya preocupaciones, que sientas sobre ti la placentera eternidad, que tu alma vuelve más allá, que tus sábanas sean tus alas, que tu pausada respiración sea el coro de ascensión, quiero que no sientas nada, quiero que lo sientas todo, que te olvides de ti mismo y reencuentres a la verdad, dejará de existir el tiempo y nunca nadie sabrá si existió la muerte en el sueño, despertarás desorientado sin saber qué has soñado, te dolerán los ojos al abrirse a la realidad, y sin embargo estarás menos cansado, con más ganas de vivir, y es que cada día nos dejan morir un poco, nos dejan escapar de este mundo hasta que el mundo nos clama... es así que no desesperamos...Qué horrible sería la inmortalidad, qué cruel sería el insomnio...
Pero un día el mundo te dejará partir y serás libre, y esa noche ¿Qué harás?
6 de mayo de 2009
Más sobre el amor
Entrada cortesía de
Verso
,
el día
miércoles, mayo 06, 2009
Lo prometido es deuda, y para compensar tanta química (vease ¿Amor y hormonas? para los olvidadizos) no me queda otra opción que ofrecer otras alternativas. Para ello me voy a basar en "El Banquete", de Platón y en "Brida" de Paulo Coelho.
En El Banquete, aparecen varias concepciones del amor. Para Fedro es un dios capaz de inspirar el valor a los amantes y convertirlos en héroes, pues sólo ellos saben morir el uno por el otro. Aristodemo distingue entre el amor popular, que sólo persigue el goce, prefiriendo el cuerpo sobre el alma; y el amor que ama al alma bella (amor platónico), cuya causa es la virtud, que es fiel eternamente puesto que el objeto es duradero e incorruptible. Sócrates, instruido por Diotima y en su costumbre por liarla, deduce que el amor no es bello ni bueno (porque sólo se ama lo que se carece) por lo tanto, no es un dios sino un demonio; también habla de que el objeto del amor no es sino la generación de la belleza…pero esto ya nos desvía demasiado del tema, aunque no deja por ello de ser interesante. Porque el discurso principal es el de Aristófanes (al fin sin hipo). Él narra un mito según el cual antiguamente había tres sexos: masculino (Sol), femenino (Tierra) y andrógino (Luna), que reunía ambos. Además los hombres tenían forma redonda y poseían cuatro brazos, cuatro piernas, una cabeza con dos caras y etc. Pero cuando intentaron luchar contra los dioses, Júpiter los dividió en dos para debilitarlos. Apolo se dedicó a “arreglar” las mitades que habían quedado, dejando algunos pliegues que recordaran el castigo y dando lugar al ser humano tal y como lo conocemos. Y después…
“Hecha esta división, cada mitad hacia esfuerzos para encontrar la otra mitad de que había sido separada; y cuando se encontraban ambas, se abrazaban y se unían, llevadas del deseo de entrar en su antigua unidad, con un ardor tal, que abrazadas perecían de hambre e inacción, no queriendo hacer nada la una sin la otra (…)De aquí procede el amor que tenemos naturalmente los unos a los otros; nos recuerda nuestra naturaleza primitiva y hace esfuerzos para reunir las dos mitades y para restablecernos en nuestra antigua perfección. Cada uno de nosotros no es más que una mitad de hombre, que ha sido separada de su todo, como se divide una hoja en dos. Estas mitades buscan siempre sus mitades.”
Así también se distingue entre la heterosexualidad y la homosexualidad, tan en boga en la Antigua Grecia, ya que los heterosexuales son los procedentes de la división de los seres andróginos (y también los únicos a los que los dioses otorgaron la capacidad de reproducción) y los homosexuales lo son porque provienen de la división de seres masculinos y femeninos.
En "Brida" se plantea algo parecido. Coelho habla de la división de las almas: cada alma se “Por eso, así como nos dividimos, también nos reencontramos. Y este reencuentro se llama Amor. Porque cuando un alma se divide, siempre se divide en una parte masculina y una femenina.”
La otra mitad del alma se llama la Otra Parte. Se pueden encontrar más de Otra Parte en cada vida, ya que las almas reencontradas no tienen por qué ser las de la última división, sino que pueden atraerse perteneciendo a anteriores particiones. Por cierto, puedes reconocer a tu Otra Parte por el brillo de sus ojos o por un punto luminoso en su hombro izquierdo.
Y vosotros, lectores, ¿qué pensáis? ¿Amor platónico, almas gemelas o sustancias químicas?
PD: De todas formas os recomiendo que leáis ambos libros. Por cierto, esta entrada está dedicada a Saray, quien me dio la idea.
3 de mayo de 2009
En estado puro...
Entrada cortesía de
Verso
,
el día
domingo, mayo 03, 2009
Simplemente compartir con vosotros un par de imágenes que ha dejado el breve puente del 1 de Mayo (en realidad son de esta misma mañana y sacadas con la cámara familiar), antes de que se termine este "paréntesis" de trabajos, estudios, deberes, prisas, agobios y etc etc etc. Sólo son imágenes; no podéis respirar el aire puro (y frío) de la montaña, ni escuchar el sonido del arroyo o de los pájaros, pero en fin...algo es algo y menos es nada.

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